En todas hay, al menos uno.


Los problemas son una constante en todas las empresas tanto industriales como de servicios. Se esquivan, se pasan para más adelante o se les pone un parche. Sin embargo, si se vuelven a repetir y afectan significativamente al funcionamiento de la empresa, es momento de tomar las riendas y eliminarlos de una vez.
En CW Consulting hemos probado diferentes fórmulas para la resolución de problemas y nos hemos decantado por la metodología A3 Thinking. En todos las empresas en las que la hemos implantado, se han obtenido excelentes resultados.
El SECRETO DE LA METODOLOGÍA A3 THINKING es que se basa en un ANÁLISIS PROFUNDO DE LA DEFINICIÓN DEL PROBLEMA Y DE SUS CAUSAS. La experiencia y la ciencia nos demuestra que lo más importante para resolver un problema es comprenderlo a fondo, ya que luego resulta relativamente sencillo identificar soluciones y empezar a trabajar.

 

Si me dieran una hora para salvar el planeta, consumiría 59 minutos averiguando el problema y tan solo uno resolviéndolo 

Albert Einstein

 

¿En qué consiste la metodología A3 Thinking?


 

Se comienza por DEFINIR CORRECTAMENTE EL PROBLEMA, reuniendo datos y hechos medibles y comprobables. Luego, se establece el alcance en un marco temporal y se cuantifica hasta donde se pretende resolver el problema.

En la segunda etapa, SE DESCRIBE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA EMPRESA en relación al problema con la mayor amplitud posible. A partir de este punto, SE ESTABLECEN CATEGORÍAS Y SE BUSCAN LAS CAUSAS RAÍZ mediante herramientas como el análisis de espina de pez o Ishikawa, los 5 porqués, paretos, etc.

Para resolver el problema, se establece una PRIORIZACIÓN DE CAUSAS Y SE ANALIZAN LAS DIFERENTES OPCIONES QUE PUDIERAN SOLVENTARLAS, estimando el impacto y los costes de cada propuesta.

Finalmente, SE ASIGNA UN RESPONSABLE Y FECHAS DE ACTUACIÓN POR CADA ACCIÓN PROPUESTA. En este momento, la dirección decide cuales acciones se van a cometer comenzando siempre por las de mayor impacto y menor coste. La generación de las soluciones se acompañada de indicadores medibles a corto-medio plazo para realizar un seguimiento efectivo de la implementación.

Gestión visual y sencillez

La herramienta que comentamos proviene del Lean Management. A pesar de la descripción del párrafo anterior, se basa en esquemas y dibujos sin reglas complicadas ni softwares. Así las personas que utilizan la herramienta - generalmente equipos multidisciplinares - se convierten en analistas de los problemas. Trabajan muy motivados, implicados con la resolución y aprenden a pensar, aunque no tengan una formación previa para ello. La sencillez de la herramienta facilita la identificación de acciones concretas, planificadas y con indicadores de seguimiento. Al finalizar el análisis, se obtiene una visión amplia de las causas del problema y de soluciones alternativas que se presentarán para su aprobación a las personas que toman las decisiones estratégicas en la empresa.

 

Fig: Resultado de aplicar la metodología. Una vez completado el trabajo, los analistas están en condiciones de presentan a los directivos de la empresa, el análisis que han realizado junto a las propuestas para su discusión.

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  • 16 febrero, 2016Fecha: